El vínculo artificial

Nunca deja de asombrarme la táctica del gobierno argentinoen el conflicto que mantiene con Uruguay por la construcción de LA planta deproducción de celulosa. Las declaraciones y el comportamiento son una muestrade incoherencia y falta de ética de primer nivel.
Inicialmente, y así lo hicieron cuando demandaron a Uruguay en la corte de LaHaya venían a defender la vida contra las contaminantes plantas. Pidieron unamedida cautelar de suspensión de las obras que, naturalmente, no fue concedidaya que no pudieron demostrar que se producirán daños irreparables al medioambiente. Esa votación fue de 14-1 (fu una muestra de la contundencia laargumentación Uruguaya y al mismo tiempo deschavó la falta de ética del juezargentino que a todas luces votó contra derecho).

Luego de unos turbios manejos y tomando en cuenta losintereses españoles en Argentina, la empresa ENCE decide relocalizar la planta.La que hasta hace poco era la contaminante empresa ENCE paso a ser una empresade primera que respeta las normas y no contamina.  El jefe de gabinete argentino se mantuvosonriendo al lado del presidente de ENCE cuando este decía que pensaba queBotnia tampoco va a contaminar como se dice. Para convencer al gobiernoargentino de que ENCE será cuidadosa con el ambiente usaron el mismo estudioque habían realizado para la localización anterior en Fray Bentos. Y por artede magia no se necesitaron mas expertos, ni estudios ni artificiosos 40 días dedetención de obras, ni nada.

Con la legada de la primavera los asambleístas deGualeguaychu decidieron volver a la ruta (ya sin riesgo de engripar suscombativos cuerpos). ¿Cual es la consigna de los asambleístas?: NO A LASPAPELERAS. Se lee en todos sus carteles. Declararon que no abandonaran loscortes hasta que se vaya Botnia (deberían agregar o hasta que baje latemperatura). Claramente su intención es perjudicar la economía uruguaya paraforzar a Botnia a mudarse. Lo dicen públicamente.

Uruguay había reclamado anteriormente en el MERCOSUR, cuyotribunal arbitral expresamente dijo que el gobierno argentino no tuvo lasuficiente diligencia para evitar los cortes y que estos están en contra deltratado. Dado que Argentina ignoro olímpicamente el fallo y que los cortesvolvieron, Uruguay reclamó en la corte de La Haya.

Independientemente del resultado, la argumentación de ladelegación uruguaya fue contundente al acusar al presidente Kirchener decomplacencia e inacción (¿se acuerdan de: no voy a levantar la mano contra unargentino?, parece que los empleados que tomaban la estación de servicio en Av.San Martín no eran argentinos porque la policía los molió a palos). Cual fue eldesopilante argumento argentino:

1)      Quela corte internacional de justicia no tiene competencia en el tema.  (cuando terminen de reírse vayan al puntodos)

2)      QueUruguay invento un vínculo artificial entre los cortes de ruta y la cuestión defondo.

 

Este último punto es para una antología del disparate¿vínculo artificial? ¿Por qué motivo se cortan los puentes si no es por laconstrucción de la planta de celulosa? ¿Creerán que somos idiotas y que losjueces también los son? No hubiera sido mas barato decir, si tienen razón notenemos un solo argumento para defender la inacción ante los cortes.

ENCE Y BOTNIA SE MIDEN CON DISTINTA VARA. Por Luis Anastasía

Juan Luis Arregui adquirió un paquete accionario de Ence que le permitió acceder a la presidencia de esa empresa. Poco tiempo después de haber hecho esa compra viaja a Uruguay y comienza todo un proceso de reestructura de la empresa en nuestro país. Bueno, no sólo en nuestro país. También en España donde una de las primeras cosas que hace es reducir hasta la muerte el presupuesto destinado a la investigación y desarrollo. Grave error en un mundo competitivo y más aún cuando las industria celulósica pertenece a la rama que más rápidamente evoluciona en tecnología.

 

Todos recordamos todavía el argumento banal y pueril de Arregui cuando expuso las razones por las cuales decide cancelar el proyecto de Ence situado en M’Bopicua, aguas arriba de donde se desarrolla la ejecución de la planta Orión de Botnia. Dijo que estaban muy cerca y que iba a ser necesaria una ruta con 12 carriles para solucionar el trasporte.  No mencionó ningún otro aspecto, nada parecido ni cerca con la posible y potencial acumulación de impactos producidos por las dos plantas que tanto se manejaba en aquel entonces por el gobierno de la República Argentina. Argumentos y tesis basados, como no podía ser de otra manera, en el sesudo conocimiento científico y amplia experiencia técnica de Greenpeace, los asambleístas de Gualeguaychú y en general los demás grupos ambientalistas que se oponen al desarrollo de una cadena productiva con el adecuado y necesario cuidado ambiental.

 

Por supuesto que el impacto involucrado al transporte estuvo contemplado en los estudios, especialmente las conclusiones que fueron refrendadas en el último informe de la consultora Ecometrix. El propio Ministro Rossi adujo que este argumento no tenía validez. Pero como siempre digo, la realidad es más fuerte. Quisiera saber en qué parte del mundo donde existen polos celulósicos de este porte existen rutas de 12 carriles para trasportar la madera como materia prima. Insisto en un punto que ya ha sido mencionado por varios especialistas, éste no es el mayor polo celulósico del mundo ni mucho menos (odio citarme a mí mismo pero sugiero la lectura de Viajemos y Aprendamos), sólo por mencionar un caso en Brasil existe una planta de celulosa con una capacidad de producción anual de 2,1 millones de toneladas por año.

 

Posteriormente, en varias oportunidades, hubo conatos de fijar la nueva posición geográfica de la posible planta de ENCE en Uruguay, planteando lugares que si no eran absurdos asumo que se basaban en únicamente en rumores.

 

Ahora parece que ENCE proyecta su planta en el margen del Río de la Plata, pero esto no lo dijo en una conferencia de prensa en Uruguay. Lo dijo hoy, martes 12 de diciembre, en una conferencia de prensa en la Casa de Gobierno de la República Argentina acompañado por el Jefe de Gabinete Aníbal Fernández.

 

En esa conferencia de prensa manejó ciertas estrategias de comunicación que a ningún testigo le puede pasar por alto. Argumentó su cariño por Argentina diciendo que tiene una nuera y un nieto de esa nacionalidad. Como muchos uruguayos también que tienen parientes y afectos en ese país, de eso no hay duda. Pero no dijo nada de los fuertes intereses económicos que tiene en Argentina, especialmente en energía, negocio desde donde surge Arregui antes de incurrir en el rubro celulósico. Sin contar la fuerte presencia de capitales españoles en Argentina.

 

A lo largo de las exposiciones de ambos protagonistas quedó muy evidente, de total y claro manifiesto que Botnia y Ence son tratados con distinta vara. Fernández expresa su satisfacción y aprobación por que el estudio de impacto ambiental que le alcanzó Arregui, realizado por Ence para la planta que proyectó realizar al norte de Fray Bentos, demuestra que "el impacto ambiental será mínimo, muy por debajo de los valores aceptados por la Dinama". Dicho de otra manera, con esta sentencia el gobierno argentino por boca de Fernández da por bueno un estudio de impacto realizado por la misma empresa, sin pedirle que haga un estudio independiente, y reconoce y acepta la legislación ambiental uruguaya. Cualquiera pensará que el estudio presentado fue más exigente y riguroso que el realizado por Botnia y evaluado por la Dirección de Medio Ambiente. Pues no, no tienen diferencia. Por lo menos Arregui tuvo la hidalguía de declarar que la normativa de la DINAMA no es menos exigente que la del resto del mundo, donde existe un marco legal adecuado a las exigencias actuales. También reconozco que sostuvo que él creía que Botnia no iba a contaminar.

 

Pero lo que me pareció absurdo fue que dijera que él prefería venirse más al sur porque el Río de la Plata ya estaba contaminado por Buenos Aires, mientras que no era lo mismo el río Uruguay con las pocas casas que tiene Paysandú y otras ciudades. Lo que no sabe el señor Arregui es que prácticamente ninguna de las urbanizaciones sobre el río Uruguay, tanto de Argentina como Uruguay, tienen un tratamiento adecuado de los efluentes urbanos, ni mencionó tampoco las cerca de 100 industrias instaladas y funcionando. Estoy seguro que ninguna de esas industrias invirtió el 30% del presupuesto de ejecución en todos los sistemas de controles ambientales del proceso industrial como lo está haciendo Botnia y como debería haberlo hecho Ence en Fray Bentos o donde sea quiera instalarse.

 

Cuando los periodistas, que me parecen que estaban atónitos por lo que escuchaban, preguntaron si el producto y el proceso industrial de Ence era el mismo de Botnia, Arregui contestó que básicamente era así. Intentó explicar el proceso pero tuvo algunas dificultades. Por más que dijo que él había aprendido mucho en esto, todavía le falta. En un momento dijo que en el proceso de blanqueo se utilizaba algo parecido al agua oxigenada. No es así. Se utiliza efectivamente agua oxigenada (peróxido de hidrógeno) como parte del proceso. Cosa que me había quedado muy claro en las oportunidades que estuve en las presentaciones de Ence el año pasado. Pero lo que no dijo en ningún momento fueron las palabras prohibidas: dióxido de cloro. También va a utilizarlo sin ninguna duda pues es parte del proceso, igual que como sabemos lo va hacer Botnia. De hecho Botnia tiene un sistema que se denomina como ECF light pues separa la etapa de blanqueo con dióxido de cloro en dos pasos, en lugar de uno sólo, y en la suma final utiliza menos dióxido de cloro por volumen de pulpa blanqueada que en el ECF tradicional.

 

¿Por qué, entonces, se le acepta a Ence lo que se le rechaza sistemáticamente a Botnia y a Uruguay? La explicación de Fernández fue liviana. Se basó en la buena disposición de Ence de escuchar los reclamos del gobierno argentino, de su buena disposición al diálogo, mientras que Botnia no ha tenido esa actitud y mucho menos el gobierno uruguayo porque después de la reunión en Santiago de Chile entre Kirchner y Vázquez, el presidente de Uruguay no logró que Botnia parara la obra. En realidad nunca el gobierno de Uruguay tuvo potestad para hacer parar la obra de Botnia, pues no hay forma legal de obligar a una empresa que cumple perfectamente con la ley. Y además la argumentación utilizada por Kirchner para pedir la suspensión de las obras era, y sigue siendo, infantil pues quería eso para hacer el estudio de impacto ambiental independiente. Para hacer eso nunca fue necesario parar las obras como quedó demostrado con todos los estudios que fueron hechos después. Era sólo por exigencias planteadas por los asambleístas, una excusa porque pensaban que si lograban pararla entonces tenían mucho más oportunidades de impedir que reiniciara los trabajos.

 

Arregui plantea que va a comprar madera de Argentina y bajarla por barcazas. No sé si lo podrá hacer si terminan aprobando la ley de ese país que prohibirá la exportación de madera para hacer celulosas. Pero lo plantea no por bueno y hacerse el simpático con los argentinos, lo dice por necesidad pues el plan forestal de Ence no alcanzó los valores de producción de biomasa en sus plantaciones por algunos errores.

 

Todo esto es de una injusticia brutal, una injusticia que me subleva. Yo no escribo esto porque esté pagado por Botnia y esté defendiendo a esa empresa, como de hecho varios lo piensan a raíz de los mensajes que me envían. Es cierto que soy funcional a Botnia porque en primer lugar a quien quiero apoyar con todo mi conocimiento y experiencia es al desarrollo de mi país, de un Uruguay que quiere insertarse en una producción que tendrá una alta demanda en el futuro y que además de introducir avances tecnológicos en nuestro país, nos ayudará a avanzar cada vez más rápido hacia una industrialización con el adecuado y riguroso cumplimiento de la legislación ambiental.

 

Hace tiempo, conversando con un dirigente sindical, obrero de Botnia, me dijo una frase que lo sintetiza mucho mejor que yo: “nosotros queremos el desarrollo de cadenas productivas con cuidado ambiental”

 

Pero lo que más me molestó es que Arregui, en Argentina, en la Casa de Gobierno, flanqueado por Fernández, planteara su satisfacción de tener el aval de ese gobierno para llevar adelante su proyecto en Uruguay.

 

Donde van a quedar ahora las marchas y piquetes en Buenos Aires en las cuales las personas que eran entrevistadas manifestaban que no querían las plantas porque las dioxinas que iban a bajar por el río los iba a matar, me pregunto yo. Ahora Ence va a estar mucho más cerca de Buenos Aires. ¿Greenpeace hará de nuevo la misma payasada de montar un espectáculo lamentable para decir que como es una megaindustria entonces habrá megacontaminación?

 

 

 

La busqueda de lo trucho

El gobierno argentino parte de la premisa de que va a haber contaminación a raudales y para ello busca apoyo por cualquier parte. Cualquiera que apoye su tesis es valido. Ya sea Horangel o un grupo de dudosa calidad academica. Todos sirve mientras lo que digan coincida con lo que pensaban antes. Todo lo que contradiga su pensamiento es olimpicamente ignorado.

En Ambito Financiero salió una noticia sobre un supuesto informe contra las papeleras. Es notable la forma de escribir del autor de la noticia ya que comienza hablando de:" el debate con el Uruguay por las pasteras contaminantes" . O sea ya plantea las cosas como un hecho consumado y una realidad aceptada a pesar de la supuesta contaminación fue negada por los principales especialistas en el tema (y por la propia realidad de plantas similares).

El editor del servicio de prensa forestal del ICI lo dice claramente:

Otro estudio trucho
Los puntos sobre las íes. Sin mentiras. El matutino porteño Ámbito Financiero, defensor de la Argentina de la plata dulce y plantado como enemigo acérrimo de Uruguay, aparece ayer con una supuesta novedad, respecto a un “estudio” originado en Roma. En su edición de hoy La Nación reitera la información en un casi calco del anterior.
En primer término refiere al Sr. Adolfo Pérez Esquivel como “mediador oficioso”.  Si no fuera por su participación en los piquetes de Colón, -donde vive su hija que es activista piquetera-, cuesta creer que tipo de mediación puede hacer este señor desde esa perspectiva.  Y de paso su virulenta crítica a la eventual participación de Gorbachov, revela que cual los celos entre artistas, los celos entre premios Nóbel no le andan en zaga.  Al margen, nos consta que el intento de Gorbachov fue bastante más serio.
Así, el artículo habla de un estudio de “expertos” de la Universidad de Roma.  Nos permitimos las comillas, porque según la FAO, la producción de celulosa kraft en Italia es inexistente, con lo cual no queda claro que esta expertise esté vinculada al tema del conflicto.  Por otra parte, mirando la lista de publicaciones de estos expertos, no se ve que el tema de los impactos ambientales de la industria de la celulosa se encuentre en el marco de sus actividades.
Pero lo que más llama la atención, es que el encargado del estudio, -que por su crónica no es más que un cúmulo de vaguedades-, es un argentino, Marcelo Enrique Conti, quien además se registra además como vicepresidente de una ONG denominada “International Academy of Environmental Sciences”, cuyo presidente es el Sr. Pérez Esquivel.  Sin comentarios.
Queda claro es que el nivel académico de este estudio es comparable con el efectuado por algunos integrantes de la Facultad de Ciencias, y que fuera repudiado por sus pares.

El resto, el resto es silencio

 

Yo creo que es la diferencia entre la seriedad y el oportunismo . Lo mismo paso en la primera audiencia de La Haya. Si se comparan los antecedentes científicos de los expertos que llevo Uruguay y los que llevo Argentina, se ve claramente que estos últimos no tienen experiencia en el campo sobre el que debían asesorar, mientras que los de Uruguay era científicos renombrados.

Bueno, si pusieron de secretaria de medio ambiente a una abogada sin formación científica, si se abren carreras de  'medio ambiente' sin rigor científico en institutos terciarios, si la secretaria inventa nuevos compuestos quimicos que no existen y su marido da declaraciones alarmistas a los periodicos internacionales poco se puede pretender.

 

 

 

A great many people think they are thinking when they are merely rearranging their prejudices.

Este es el sistema de noticias de la web de A great many people think they are thinking when they are merely rearranging their prejudices..

Si a la instalación de las plantas

Suscríbete

RSS | Atom

Contacto

Contactar

Albergado en:blogdiario.com Un servicio de HispaVista Contador gratis contadorplus.com