Cuidado con las Brujas!!!
Después de larga ausencia de nuevo estoy de vuelta. Seguir el conflicto por la planta de celulosa es un ejercicio interesante para ver los extremos de la estupidez humana.
El presidente de Argentina en su más lucido momento dijo a periodistas de Clarín lo que ya todos saben (menos lo que se niegan a aceptar la realidad y viven en su propia fantasía): la planta de Botnia se queda donde está.
A la Asamblea, ya sin argumentos ni razones, sólo les queda el griterío absurdo. En ese tren tacharon al presidente de traidor. Gritos y amenazas. El presidente que parece que lo dicho era una maniobra para tomar el pulso, una maniobra destinada a desgastar a este grupo de fanáticos dijo que no dijo lo que realmente dijo. O sea de desdijo. Aunque queda claro que lo único que pretende hacer es seguir la demanda en La Haya (demanda que no hay analista alguno que afirme que puede llevar a la revocación de Botnia).
Gualeguaychu mientras tanto se parece cada vez mas a Salem en 1692, ahora piden al presidente que se presenta a dar explicaciones. Es extraño que exigan explicaciones porque nunca escucharon las explicaciones técnicas que afirmaron rotundamente que la planta de producción de celulosa (a esta altura seguir aclarando que no es una papelera es bastante molesto) será amistosa con el ambiente.
Aún se esta tratando de explicar lo que llevo a la comunidad de Salem a ese delirio ¿Cuántos años llevará entender qué llevo a los asambleístas a este deliro actual que les hace ver nubes toxicas inteligentes, manchas demoníacas y traidores en todos lados?